La identidad y vocación del catequista
La identidad y vocación del catequista como discípulo misionero llamado a servir la respuesta de la fe
Llevar a los catequistas a reconocer su ministerio como una vocación eclesial
Profundizar en su proceso permanente de conversión
Comprender que el papel del catequista es acompañar a las personas y comunidades en la interiorización del mensaje cristiano.
La catequesis debe integrar la escucha, el discernimiento y la purificación, fortaleciendo así el compromiso misionero, la inserción en la vida comunitaria.
El catequista debe estar constantemente haciendo una lectura creyente de la realidad social y cultural para una fe encarnada y transformadora.