La espiritualidad del catequista en la vida y misión de la Iglesia
La espiritualidad propia del catequista es el fundamento de su vida y misión en la Iglesia
Llevar a los catequistas a redescubrir su identidad como creyentes en camino de conversión, llamados a vivir una relación viva con Jesucristo que se expresa en la escucha orante de la Palabra, el discernimiento cotidiano, la purificación del corazón y el servicio generoso a la comunidad.
El testimonio del catequista debe brotar de una fe interiorizada, que se sostenga en la comunión eclesial y se traduzca en un compromiso misionero y social capaz de acompañar, iluminar y transformar la vida de las personas en sus contextos concretos.