La espiritualidad y el testimonio del ministro proclamador de la Palabra de Dios
“Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para argüir, para corregir y para educar en la justicia” (2Tim 3,16)
Redescubrir la vocación y misión del proclamador en una comunidad parroquial.
Fortalecer la espiritualidad en la vida diaria del proclamador en relación con la Sagrada Escritura.
Despertar el deseo de hacer vida la Palabra en la vida de la comunidad con el testimonio y con signos que despierten el interés por conocerla.
El llamado de Dios a escuchar, discernir, anunciar y hacer vida la Sagrada Escritura