Diplomado en Pedagogía sinodal

lIDERA PROCESOS SINODALES

acompañamiento REAL Y FLEXIBLE

Fundamento

Biblico

tEOLÓGICO

pASTORAL

¿Por qué hacer este diplomado?

  • Identificar la sinodalidad como corazón de la Iglesia desde la Biblia, la teología y el Magisterio.
  • Practicar escucha, discernimiento y corresponsabilidad.
  • Animar comunidades ministeriales.
  • Integrar misión y sinodalidad.
  • Diseñar procesos formativos para caminar juntos.
  • Cultivar una espiritualidad sinodal.

Formar líderes y equipos parroquiales capaces de caminar juntos y salir en misión, renovando la vida comunitaria con el Evangelio.

¿Cómo funciona el Diplomado?

Acompañamiento

Un tutor te acompaña de forma personal y comunitaria y te podrás comunicar de manera directa por voz o mensajes.

Caminamos juntos: Puedes compartir tus reflexiones, experiencias y bitácora personal en el grupo de WhatsApp y en los encuentros en vivo

Evalúas y profundizas

Al final de cada sesión respondes una evaluación didáctica que te permite afianzar lo aprendido dar pasos firmes como Iglesia en Salida misionera. Además, garantiza el seguimiento y la certificación con la USTA

Contenido del diplomado

MÓDULO 1: La sinodalidad: corazón de una Iglesia que camina unida

Objetivo: Reconocer la sinodalidad como dimensión esencial de la Iglesia desde sus raíces bíblicas, teológicas y magisteriales, descubriendo en ella el llamado a caminar juntos como Pueblo de Dios guiado por el Espíritu.

Sesión 1: La sinodalidad en las Sagradas Escrituras: un Pueblo guiado por el Espíritu.

Sesión 2: Iglesia, comunión y misión: claves del Concilio Vaticano II.

Sesión 3: La sinodalidad en el Magisterio del papa Francisco.

Sesión 4: Discernimiento comunitario y corresponsabilidad eclesial.

MÓDULO 2: Escuchar, discernir y caminar: claves pedagógicas del proceso sinodal

Objetivo: Vivir la escucha, el discernimiento y el caminar juntos como actitudes pedagógicas y espirituales que fortalecen la comunión y abren la Iglesia a la acción transformadora del Espíritu.

Sesión 1: La espiritualidad de la escucha: aprender del Maestro.

Sesión 2: El discernimiento comunitario: luces y sombras en la práctica eclesial.

Sesión 3: La autoridad en clave sinodal: servicio y corresponsabilidad.

Sesión 4: La pedagogía de Jesús y el arte de acompañar procesos.

MÓDULO 3: Una Iglesia ministerial y corresponsable

Objetivo: Valorar la corresponsabilidad y la diversidad de ministerios, carismas y vocaciones como expresión de una Iglesia donde todos los bautizados participan activamente en la misión común.

Sesión 1: La Iglesia como Pueblo de Dios: vocación común del bautizado.

Sesión 2: Ministerialidad y corresponsabilidad en clave sinodal.

Sesión 3: El laicado: sujetos activos de comunión y misión.

Sesión 4: Mujeres, jóvenes y nuevas voces en la vida eclesial.

MÓDULO 5: Sinodalidad y formación: educar en el arte de caminar juntos

Objetivo: Diseñar y animar procesos formativos que, inspirados en la pedagogía sinodal, eduquen en el diálogo, la escucha y la madurez cristiana para comunidades en conversión y misión.

Sesión 1: Educar desde la sinodalidad: retos y oportunidades.

Sesión 2: El rol del acompañamiento y la formación continua.

Sesión 3: Claves metodológicas para educadores en la fe.

Sesión 4: Proyectos formativos en comunidades sinodales.

MÓDULO 6: Espiritualidad sinodal: vivir guiados por el Espíritu

Objetivo: Cultivar una espiritualidad sinodal centrada en la oración, la liturgia y el discernimiento comunitario, como fuente y motor de todo proceso eclesial auténtico.

Sesión 1: El Espíritu Santo, alma de la sinodalidad.

Sesión 2: La oración comunitaria y la escucha de Dios.

Sesión 3: Liturgia y sinodalidad: celebrar caminando juntos.

Sesión 4: Una espiritualidad de comunión, conversión y misión.

MÓDULO 7: La sinodalidad en la vida parroquial: misión y renovación desde dentro

Objetivo: Aplicar los principios de la pedagogía sinodal en la vida parroquial, promoviendo una renovación pastoral y misionera que convierta a la parroquia en espacio de comunión, participación y envío.

Sesión 1: La parroquia sinodal: identidad, retos y posibilidades.

Sesión 2: Espacios, consejos y estructuras al servicio de la comunión.

Sesión 3: Animar comunidades vivas: corresponsabilidad y misión.

Sesión 4: Proyectos pastorales con espíritu sinodal: caminar con todo el Pueblo de Dios.

  • Smartphone con Internet y WhatsApp
  • Google Meet (PC o móvil)
  • Agenda/bitácora y esfero
  • Ganas de aprender y compartir

Nuestros tutores

El contenido es sólido y muy práctico. Pude redescubrir el valor de pertenecer y estar en una comunidad. Soy parte del Consejo de Pastoral y esta formación me ha dado las herramientas para pasar del “siempre se ha hecho así” a proyectos nuevos donde todos somos corresponsables. Este diplomado nos abrió horizontes.

Este diplomado me dio las herramientas para caminar juntos en mi comunidad parroquial.  He aprendido a escuchar a discernir y he encontrado en mi comunidad un lugar en donde me siento parte, participo y vivo mi Fe. Gracias evangelizadores con Espíritu.

El acompañamiento de parte de los tutores fue clave; me acompañaron con cercanía y claridad y me dieron las herramientas para ser Iglesia en salida misionera en mi comunidad parroquial. Gracias a este proceso de formación, pudimos aplicar el discernimiento comunitario con jóvenes y ver frutos concretos en la pastoral.

Me encantó la metodología y la flexibilidad. Yo vivo muy ocupada en medio del trabajo, el hogar y en mi servicio pastoral, pude ver las sesiones cuando tenía tiempo y participar en los grupos. Me alegro conocer personas de otros países, me sentí parte de una comunidad. No solo es un curso virtual, es un verdadero camino de fe y de espiritualidad.

En lo personal me motivo mucho, la certificación con la Universidad Santo Tomás, es mi primer título universitario que obtuve a mis 58 años, me siento feliz y amado por Dios. Quiero dar gracias a todo el equipo de Evangelizadores con Espíritu por haber hecho posible este sueño y por darme la oportunidad de formarme  y sentirme parte de la Iglesia. 

Aprendí a escuchar mejor y a decidir con el Espíritu Santo. He puesto en práctica muchas herramientas y ahora me siento amado por Dios, vivo una vida más fraterna y tranquila y esto lo veo reflejado no solo en mi vida, sino en mi familia y en mi comunidad donde sirvo como ministro de la comunión y proclamador de la Palabra de Dios.